“Usted debe encontrar el lugar dentro de usted mismo, donde nada es imposible”
Deepak Chopra
Todos tenemos el recuerdo de un lugar y un momento de nuestras vidas en donde nos sentimos lo más cerca posible de ser quienes realmente creemos ser. Si cierra sus ojos y piensa en un momento de paz interior, aceptación de sí mismo y sentido de plenitud, encontrará ese momento y ese sitio donde estaba más cerca y se sentía más confortable con quien realmente es.
Ese lugar para mí se llama el “Empire Tap Room” en Palo alto, CA1). Aún recuerdo cuando me sentaba un par de noches por semana en la barra, solo, a tomar una cerveza Stella o un “Grey Goose con Soda” y sentía que TODO era posible. Desde ese lugar, podía ver quien era yo, y esa claridad me hacía sentir que todo era posible, que podía tomar cualquier decisión o emprender cualquier camino que quisiera y TODO saldría bien. Me sabia inteligente, creativo, líder y lleno de sueños. Todos mis proyectos e iniciativas buscaban cambiar el mundo y crear nuevas situaciones, las cuales eran todas una extensión de quien yo era y como me sentía: cada iniciativa que emprendía llevaba esa paz interior, ese deseo absoluto de hacer cosas importantes y de cambiaran el mundo. Esa paz y confianza me permitió tomar con total claridad decisiones que dictaron el rumbo de mi vida: Pude decir que no a los trabajos de Banca de Inversión en Merryl Lynch y Morgan Stanley que me ofrecían, ya que no quería vivir mi vida desde una oficina trabajando 100 horas por semana; decir que no a situaciones de drama que aparecían en mi camino y sentir que cada decisión que tomaba, dura o fácil, me llevaba por el camino correcto.
Al pasar el tiempo y poco a poco me alejaba de San Francisco, Palo Alto y el Empire Tap Room, parte de esos sueños iban desapareciendo y gradualmente me iba olvidando de ese sentimiento de paz y de saber quién era. Como todos, empecé a recordar los miedos y temores que han constituido nuestras vidas, y empecé a buscar cada día la seguridad que daba la vida “normal”, a buscar el trabajo seguro, el ahorro seguro, la vida segura. Poco a poco, ese sentimiento de libertad que sentía en el Empire Tap Room fue desapareciendo y volví tal vez a ser el que siempre había sido, alejándome del que realmente soy. Gradualmente viajaba a San Francisco, solo, buscando recuperar esa parte de mí. Era como recargarme de energía, de volver a ser quien yo era. Eran momentos mágicos en los que disfrutaba esa ciudad y a mí mismo como nunca. Pero llegaba el momento de volver y poco a poco, el día a día y la vida “normal” me alejaban de San Francisco, y de quien era yo allí.
Sin embargo en el último viaje que hice a San Francisco, algo poderoso y mágico paso, ya que descubrí que lo que me hacía volver una y otra vez no era San Francisco, ni el Empire Tap Room, sino que volvía buscando al que era yo realmente. Entendí que San Francisco estaba dentro de mí, y no era una ciudad, sino un lugar del alma o del corazón donde sabía quién era, conocía mis deseos y miedos, los enfrentaba, y era capaz de soñar y crear sin temor a nada.
Para liderar desde el corazón se debe tener claro quien se es, conocer sus propios miedos, temores, sueños y fortalezas. Es la única forma de alejarse del Ego y poder buscar liderar sin miedo a ser opacado, liderar sin miedo a ser superado o de construir buscando solo el interés propio, en lugar de construir desde el entender los intereses comunes y buscar concretar el deseo y la visión colectiva. El líder verdadero alienta a todos sus colaboradores a superarlo, a tomar sus sueños, sus conocimientos y sus habilidades y llevarlas al siguiente nivel. Eso es ser líder, buscar que los demás sean mejor que uno y que puedan continuar su legado y que juntos se construya algo más grande que la visión o el deseo individual, es construir desde la suma de capacidades, la cual será siempre más grande que el propio ingenio, por grande que éste sea.
Jim Collins en su libro “From Good to Great” describe lo que él llama el “Leader Level Five”, que son aquellos líderes capaces de llevar sus compañías de buenas (Good) a sorprendentes (Great) a través del trabajo colectivo y del liderazgo desde el Nivel Cinco. Estos líderes se caracterizaban por su Humildad, y porque buscaban el bien común por encima de su propia gloria. Estos líderes eran capaces de compartir los méritos del éxito y asumían el fracaso como propio. Según Collins, todos estos líderes pasaron por situaciones o experiencias que cambiaron sus vidas y les permitieron conocerse a sí mismos, lo que al final les permitió convertirse en líderes de Nivel Cinco. Por ejemplo, Darwin Smith, CEO de Kimberly-Clarck, sufrió una transformación al Cristianismo durante su tiempo en la Universidad de Harvard (Harvard Law School). Dos meses después de ser nombrado CEO, se le encontró cáncer en la nariz y en la garganta y los médicos le diagnosticaron no más de 12 meses de vida. Supero el cáncer y vivió 25 años más, 20 de ellos como CEO. Su estilo de liderazgo, constancia y fortaleza personal llevaron a Kimberly-Clark a convertirse en la primera empresa a nivel mundial en productos de consumo masivo de papel, así como a generar retornos de 4.1 veces los generados por el mercado (4.1 x S&P Dow Jones Index). Ejemplos similares de este tipo de líderes fueron Colman Mockler (CEO de Gillett de 1975 a 1991), George Cain (CEO de Abbott Laboratories de 1974 a 2000) y muchos otros. Todos ellos pasaron por un momento de transformación en sus vidas en donde se conocieron y lograron saber quiénes eran realmente. Esto les permitió tener la humildad, la paciencia y la fuerza interna para convertirse en Líderes de Nivel 5.
Jim Collins relata en su libro que para él, los líderes se dividen en dos tipos: aquellos que nunca podrán ser líderes Nivel 5, y aquellos que tiene la semilla para llegar a serlo. Los primeros son aquellos cuyo ego no les permitirá nunca alcanzar el nivel en el cual sus intereses personales sean relevados por los intereses comunes de la Compañía y sus equipos. Los segundos son aquellos que tienen la semilla, pero que requieren pasar por un proceso de reflexión personal o una experiencia personal que les permita identificar y desarrollar estas características, es decir, convertirse en quienes realmente son.
Si se tiene la semilla para ser este tipo de líder, hay que buscar las circunstancias correctas para entender quien realmente se es y mantenerlo presente en la vida a cada momento.
Alguien me pregunto alguna vez porque escribía mis tweets en Ingles (@arango_juan). Lo hago para recordarme a mí mismo quien soy realmente. Sentirme de nuevo en el Empire Tap Room y forzarme a ver el mundo desde ese mismo lugar, donde TODOS los sueños son posibles y no hay manera de equivocarse en ninguna decisión, porque todo está como debe ser y TODO va a salir bien. “That is why I tweet in English my darling”.
Por esto, para liderar a otros, se debe saber quién se es realmente primero que todo y desde ese lugar, poder liderar e inspirar a otros. Si no han encontrado su propio Empire Tap Room, búsquelo en sus recuerdos; todos tenemos ese lugar en el corazón y desde allí, verán que el mundo se ve diferente, que todo es posible y que el liderar a otros será una tarea reconfortante.
Y tú, ya sabes cuál es ese lugar en tu vida?
Juan F. Arango
Twitter: @arango_Juan
1) Palo Alto, CA está ubicado a 33 millas al sur de San Francisco. Es la ciudad en la cual está ubicada la Universidad de Stanford.